El otro día os contaba las maravillas de las que era capaz la nueva beta de Parallels, en particular el modo Coherence, pues hoy, justo el día que andamos pendientes de El Gordo de navidad, los chicos de Parallels publican una nueva beta que le da otra vuelta de tuerca al asunto de la virtualización e integración entre las plataformas. Ahora, las aplicaciones de windows pueden tener su propio icono en el Dock de Mac OS X, de modo que están en pie de igualdad con las aplicaciones nativas. 
Si haces click sobre uno de estos iconos y tienes la máquina virtual de windows encendida, directamente se abre la aplicación. Si no está abierta… arranca Parallels, ponen en marcha la máquina virtual y enciende la aplicación. Para completar la integración, las aplicaciones windows aparecen junto a las aplicaciones de Mac OSX en la lista que aparece al pulsar Command+Tab y se pueden activar directamente como si se tratase de aplicaciones nativas. Como ya os contaba el otro día, los usuarios de la manzana tenemos muchos motivos para estar ilusionados con la potencia que está adquiriendo la plataforma.

Acabo de descubrir un recurso muy interesante para todos los que sentimos cierta atracción por la astronomía. En esta entrada de Microsiervos, leo que Tammy Plotner acaba de publicar la versión para el próximo año de su librilloWhat’s up 2007: 365 days of skywatching. Al parecer, y según cuentan en Microsiervos este es el segundo año que lo publica.
El libro está disponible como un PDF que se puede descargar de modo gratuito, consultar a diario en su propio blog e incluso comprar en una edición impresa.
El libro está compuesto por cerca de 400 páginas. De ellas, hay 365 dedicadas a cada uno de los días del próximo año 2007. En cada página se indican los objetos más interesantes (a juicio de la autora) para observar en el cielo nocturno en ese día. Las recomendaciones varían desde la luna llena, a algún cúmulo atractivo visible con prismáticos o a simple vista, o incluso la aproximación aparente de algún planeta a una estrella brillante. En la mayoría de los días, las citas son realmente efemérides históricas que ocurrieron ese mismo día en otro año, en general todas relacionadas con la astronomía, la física o la astronáutica. Una entretenida referencia para leer en cinco minutos cada mañana y estar preparado para lo que pueda ocurrir esa noche. O al menos para aprender una curiosidad relacionada con estas ciencias.
Como las muñecas rusas, donde al abrir una te encuentras con otra más pequeña dentro. Así se pueden configurar hoy en día los ordenadores gracias a la proliferación de software para la emulación y virtualización del hardware. En este pequeño vídeo que he grabado hoy mismo podéis ver un software de emulación, el Mini vMac, que me permite emular el hardware de un Macintosh Classic. Ese software se está ejecutando en Windows XP SP2, el cual está funcionando dentro del entorno virtual que genera Parallels Desktop for Mac en el iMac de 17″ bajo OS X.
Como se puede ver en el vídeo, la velocidad de la virtualización es suficiente incluso para aplicaciones de diseño gráfico 3D. Esta aplicación, incluso lleva una protección por hardware en el puerto USB, que la máquina virtual a sido capaz de reconocer. Cada vez el hardware está más lejos del usuario final.

Los Mac son unos ordenadores fantásticos. El OS X es un operativo genial, pero por desgracia vivimos en un mundo donde el 90% de los sistemas son Windows rodando sobre PC. Sin embargo, con la transición a arquitectura Intel de las nuevas generaciones de Mac, se nos abren nuevas posibilidades de la mano de la virtualizacion. Hace un año nadie hablaba de Parallels. Hoy en día, después de que lanzasen su producto Parallels Desktop for Mac son una de las empresas más famosas dentro del ecosistema de Apple. Y no es para menos. Este producto te permite ejecutar, dentro de una máquina virtual, el operativo que quieras: Linux, Windows, cualquier cosa que ruede sobre la plataforma x86.
Hasta ahora el producto te permitía ejecutar Windows bien a pantalla completa, o bien en una venta con resolución predeterminada. Sin embargo, una nueva versión beta, lanzada a finales de la semana pasada, introdujo un nuevo modo de trabajo. El Coherence mode. En este modo de trabajo, la ventana de Paralles desaparece y las aplicaciones Windows se funden con las aplicaciones OS X superponiéndose unas con otras y trabajando conjuntamente. A este efecto meramente visual, se le ha añadido la capacidad de trasladar vía drag and drop ficheros en ambas direcciones, así como la posibilidad de copiar y pegar compartiendo el portapapeles entre ambos operativos.
Y si no te gusta la emulación y prefieres trabajar en modo nativo utilizando BootCamp, esta nueva versión de Parallels te permite arrancar la maquina virtual desde esa misma partición física.
Son unos tiempos excitantes para los usuarios de Apple…
Ya estamos casi todos, solo nos falta Microsoft.

Hace año y medio, a principios de Junio de 2005, Steve Jobs el CEO de Apple, anunciaba durante la sesión inaugural de la conferencia de desarrolladores de Appel (WWDC) que la marca de la manzana cambiaba sus procesadores Power PC por Intel. Apple se daba hasta el 2007 para finalizar esta transición de hardware. La noticia caía como una bomba en el mundillo Apple. ¿Que pasaba ahora con el software? ¿Una nueva transición? ¿Seguirían los grandes fabricantes de software apoyando a la plataforma? ¿Sería el final de la empresa?

Este verano, durante la sesión inaugural del WWDC, Steve Jobs anunciaba que las cosas les habían ido mucho mejor de lo que esperaban con la transición y que toda la linea de ordenadores que Apple fabricaba ya había pasado a procesadores Intel. Casi medio año antes de lo que esperaban. Al mismo tiempo, el software profesional de Apple también había cambiado de plataforma y ahora se distribuía como Binario Universal, apto para ser ejecutado en la linea antigua de ordenadores equipados con procesadores Power PC y en los nuevísimos productos equipados con Core Duo y Core 2 Duo.
Pero la pregunta seguía en pié ¿que hacen los otros desarrolladores de software?. Las pequeñas empresas se habían subido rápidamente al nuevo tren y muy pronto habían pasado a ser binarios universales. Alguno de los grandes como Quark también se dio prisa por realizar la transición. Pero quedaban los dos gorilas de 800 libras: Adobe y Microsoft.
Ambas empresas habían acompañado a Steve Jobs en el verano de 2005 y ambas habían declarado que estaban trabajando en migrar sus programas a la nueva plataforma. Sin embargo durante el año transcurrido entre el WWDC de 2005 y el más reciente del 2006, diversas fuentes de ambas empresas habían dejado claro que la transición no era ni sencilla ni rápida. Había mucho código antiguo heredado de versiones anteriores, incluso del sistema Clasic original, antecesor del actual OS X. Todo parecía ponerse gris.
Adobe fue la primera empresa que dio muestras claras de avance con el lanzamiento de la versión beta de su producto Lightroom. Además de ser binario universal, durante muchos meses fue un producto exclusivo de los Mac y el OS X. Algo que no se veía desde hacia años. Lightroom hizo que muchos recordasen tiempos pasados, cuando la única plataforma viable para la edición gráfica era un Macintosh y el Photoshop rodando en él. Sin embargo quedaba un asunto pendiente. Photoshop. El producto insignia de Adobe. El standard de facto en la edición de imágenes digitales. Seguía siendo un programa para Power PC. Las fechas que se barajaban eran la primavera de 2007. Un largo camino para todos los que nos “arrastrábamos” sobre Rosetta corriendo la versión Power PC de Photoshop.

Hoy 15 de diciembre de 2006, Adobe a vuelto a demostrar que apoya plenamente la plataforma que le dio fama universal. Hoy Adobe a lanzado la beta del Photoshop CS3, la próxima versión del programa de edición gráfica. Y por supuesto es un binario universal. Y por supuesto, pese a ser una beta que no está optimizada como un producto final, vuela en los nuevos Macintel. Y por supuesto, la gente de Adobe tenía también preparadas las fotocopiadoras y podemos ver en la nueva versión del Bridge algunas ideas tomadas prestadas de Aperture (como los stacks y la lupa).

Ahora solo nos falta Microsoft. La suite Office para OS X sigue pendiente. Se apunta mediados del 2007, pero con grandes recortes en la funcionalidad. Por ejemplo, el código Visual Basic for Applications en el que se escriben las macros en esta suite no será soportado por la versión para OS X. Por si eso fuese poco, la nueva versión de Office para la plataforma Windows implementa de forma nativa un nuevo formato de documentos que en principio no es compatible con el Office 2004 que funciona en los Mac. A los usuarios de Office en OS X les esperan seis meses de sufrimiento y esperanza a partes iguales. Y luego, una vez tengan el producto en sus manos, una incompatibilidad en todo el sistema de macros.
A ver si Steve Jobs, en la conferencia inaugural del MacWorld Expo del 2007, que tendrá lugar en San Francisco entre los días 8 y 12 de enero, nos da la sorpresa y añaden una hoja de cálculo al paquete iWorks. No será lo mismo que el Office, pero seguro que hace la espera más llevadera. E incluso a más de uno nos sobra.

