julio, 2007


20
jul 07

Cazadores y Agricultores

big one, originally uploaded by phil dowsing

El otro día estaba chateando con mi amigo Dani, el blogguer de Digital Street Shooter (en sus dos versiones, inglesa y castellana). Como casi siempre estos chats mañaneros derivan en disquisiciones sobre lo divino y lo humano. En esta ocasión nos metimos en los escarpados senderos que llevan hacia los distintos modos que hay de entender la fotografía.

En un momento dado Dani hizo la siguiente analogía:

Hay muchos fotógrafos que van a cazar fotos… Es el enfrentamiento atávico entre los cazadores/recolectores y los agricultores.

El agricultor siembra sus fotos. Y las hace crecer. Y al final, las recolecta. Es mucho más productivo, y sobre todo reproducible.

Pero para poder ser agricultor hay que desarrollar esa pieza del equipo que llevamos encima de los hombros. El cazador, siempre le echa la culpa a su arma de haber “cazado” la pieza.

El agricultor se lamenta de no haber sido suficientemente hábil para saber que ese invierno iba a ser más largo y aún no había que sembrar para evitar las heladas tardías…

La postura del cazador es mucho más cómoda. La culpa nunca es suya. Es como con mi hijo pequeño: Todo es culpa de los demás. Pero el tiene cuatro años.

No deja de tener razón, aunque evidentemente, como siempre que se toma partido, se minimizan las virtudes de la otra parte.

Un buen cazador ha de saber encontrar a sus presas. Ha de soportar la lluvia, el viento y el Sol. Ha de andar mucho, nada de quedarse en la paz de su huerto. Ha de ser capaz de seguir un rastro, quedar al acecho y disparar en el momento oportuno… o no cobrará la pieza.

Pero aún así, con sus defectos, o mejor dicho, con su punto de vista interesado, creo que esta imagen contiene un gran poso de realidad.

Honey Pears, originally uploaded by borealnz.

Somos así: cazadores o agricultores. Nos gusta tener una escopeta grande y rápida y tirarnos al monte a ver lo que encontramos. O por el contrario nos ensimismamos oyendo crecer la hierba para luego recolectar una simple pera. Inmaculada, de proporciones perfectas y con un aroma dulce que te llena la boca de saliva. Pero una pera, al fin y al cabo, para el cazador que regresa hambriento después de recorrer medio bosque en busca de algo más contundente que llevarse a la boca.

Y ese creo que es una de las razones que provoca muchas tensiones y discusiones en los foros de fotografía. Los cazadores no aprecian a los agricultores. Y los Señores de los Rábanos no entienden a que irse tan lejos para luego no ser capaz de sacar más partido a la situación.

Un buen tema para reflexionar. Y ya seas cazador o agricultor, recuerda que los otros chicos no es que sean malos o tontos, simplemente tienen otro modo de ver y entender la fotografía. Lo mejor, como siempre, intentar cazar sabiendo como cultivar. Siguiendo con el símil agropecuario, es lo que podríamos llamar…. ganadería.


12
jul 07

L102 ejercicio unidad 2.1: Suavidad de la luz

Tal y como puedes leer en la entrada de esta semana, el objetivo de este ejercicio es visualizar como el tamaño aparente de la fuente de luz es lo que determina completamente su calidad, entendiendo por calidad la suavidad con la que se produce la transición entre las zonas de sombra y la iluminación plena.

En el tema se proponen varios métodos para cambiar el tamaño de la fuente, siendo el uso de un paraguas reflector o traslucido el más corriente.

Sin embargo he decidido usar una técnica más simple y al alcance de prácticamente cualquiera: rebotar el flash en el techo. Cuando rebotamos el flash, la fuente de luz pasa a ser la mancha de luz que se produce en la superficie donde lo rebotamos. Se pude lograr tener bastante control sobre la calidad de la luz cambiando el tamaño de esta mancha. Primero os enseño el montaje con mis resultados y luego os comento como lo he realizado

La primera imagen está iluminada con el flash a pelo y apuntando directamente al melocotón. Lo he puesto en el techo a unos 2 metros del sujeto. De este modo la fuente era diminuta y como se pude observar la iluminación que produce es durísima.

Para la segunda imagen, simplemente he girado el flash 180º. Ahora ya no es el flash directamente el que ilumina la escena, sino que está iluminada por la mancha de luz que produce sobre el techo. En esta segunda foto, el flash tiene el zoom cerrado a 85mm y está a unos cinco centimetros del techo. Por ello, el tamaño de la fuente no es demasiado diferente a la primera y la luz sigue siendo bastante dura.

En la tercera, el flash está a unos 50cm del techo. En este tramo, el haz de luz se abre ya bastante y la luz empieza a suavizarse claramente, puesto que el tamaño de la mancha aumenta.

Las tres ultimas están tomadas con el flash bastante más lejos del techo, sobre un tripode a 1.5m del techo más o menos. Entre ellas la variación del tamaño de la fuente de luz la he producido abriendo el nivel de zoom de la cabeza del flash, pasando por 85mm, 50mm y 24mm. Como se puede observar, incluso con el flash fijo, al cambiar el ángulo de apertura del flash, estamos cambiando el tamaño de la fuente y por lo tanto la calidad de la luz.

Tendríais que intentarlo, es sencillo.


12
jul 07

Yííííhaaaaaa!!!!

Visto en Sueños Transitables


11
jul 07

Cámaras compactas y flashes externos

Hace más o menos un mes, David Hobby publicó una entrada en su blog que me hizo pensar mucho. En el artículo en cuestión comenta como utilizar un flash externo con fotocélula (en su caso un Nikon SB-26) con una compacta Canon Powershot G7. El principio es completamente evidente: ya que la G7 te deja usar modo manual (M) en el que además puedes fijar la potencia del flash, la idea es poner el flash al mínimo y usarlo únicamente como disparador del flash remoto.

Posteriormente en los comentarios le sugirieron usar directamente la zapata que lleva la G7 para conectar uno de esos disparadores por radio que se pueden comprar en eBay,

La verdad es que tras leer el artículo me puse a probar con mi compacta, una powershot A570. Esta cámara no tiene zapata, pero si que tiene control manual, por lo que puedo poner el flash muy bajito de potencia y utilizar una fotocélula para disparar el SB-24 que suelo utilizar.

Alex en la playaPerfecto. Lo probé la anoche de San Juan en la playa hace unas semanas y los resultados fueron muy prometedores

Como veis la luz fuera del eje de la cámara le da un aspecto más “redondo” a la iluminación.

Bueno, el problema es que con las fotocélulas estás bastante limitado: necesitas que la fotocélula “vea” el destello del flash. Esto implica varias cosas:

• Visibilidad directa

• Potencia del flash “suficiente”

• Problemas con la luz ambiental

Lo ideal sería un disparador por radio, pero mi A570 no tiene zapata para flash… ¿que hago?.

Ayer se me ocurrió una idea de esas de McGyver… primero os enseño el material que tenía a mi disposición

Compact camera, Optical Trigger, Radio Trigger

Ya se os ha ocurrido lo mismo que a mi ¿verdad?. ¿No?. Fijaos en la zapata que tiene la fotocélula encima. En esa zapata es en la que se coloca el flash para usarla como disparador remoto. Pero claro, nada me impide poner en esa zapata el otro disparador, el disparador por radio del que ya he hablado aquí. Y aquí os presento al disparador radioóptico!

Optical + Radio = OptoRadio Trigger

Ahora solo tengo que sujetar este conjunto con la mano izquierda cerca de la compacta y utilizar el disparador por radio en el flash. De un plumazo tengo resueltos todos los problemas que lleva el uso de un disparador óptico. Y funciona perfectamente. Aquí tenéis un ejemplo. El flash está en la habitación de la izquierda, a uno tres metros de la puerta y en un ángulo que no me ve. El flash de la compacta está a su mínima potencia. No hay modo de que el flash se hubiese disparado en estas condiciones con el disparador óptico. Sin embargo, con este cachivache la fotocélula estaba a unos milímetros del flash y con visibilidad directa. Sin problemas, flash disparado

More difficult angles

Así que ahora ya tengo un disparador por radio para mi compacta sin zapata.