No soporta discos USB, ni lápices de memoria USB. No se puede instalar el Photoshop. Lo digo así, de entrada y a bocajarro, porque de ese modo, todos a los que esto es lo único que les importa del iPad ya pueden dejar de leer el artículo. Y no, no, tampoco lleva cámara (con lo cual otro grupo abandona la sala).
¿Aún estás aquí? Bueno, entonces tengo bastantes cosas que contarte, porque desde este fin de semana, en el que he hecho una “prueba de campo”, el iPad se ha convertido en un residente permanente de mi mochila de material fotográfico. Y tampoco voy a hablar de lo bueno que es el iPad para leer libros de fotografía en formato PDF, o de lo interesante que resulta como portfolio, que de eso ya han hablado otros, incluso han publicado videos.
Yo voy a hablar del iPad como herramienta fotográfica.
Para ponerte en antecedentes, te diré que con cierta frecuencia imparto cursos de fotografía. En esos cursos hay una parte teórica y una sesión práctica. Esa sesión practica, en muchas ocasiones se desarrolla en exteriores: plazas públicas, parques, etc. Imagínate la situación: 20 o 30 personas arremolinadas entorno a mi sobre la pantalla de la 40D intentando ver la imagen que acabamos de tomar. Evidentemente, si pudiese sustituir esa pantalla, por la del iPad, con sus 9.7″ y su interface táctil, la cosa sería mucho más cómoda.
El iPad, tus fotos y la calle
Primero las malas noticias. Tienes que gastarte un poco más de dinero, en concreto 29€. Aparte de las aplicaciones de las que hablaremos luego, te hace falta un periférico: el kit iPad Camera Connection de Apple. El kit consta de dos pequeños adaptadores de plástico que se conectan al puerto universal del iPad.
Uno, que aún no he necesitado, porque mis cámaras no llevan ese formato, es un lector de tarjetas SD. El otro es un adaptador USB. Atención, que aquí se aplica directamente el primer párrafo de este artículo: el que lleve un adaptador USB no quiere decir que se le pueda conectar cualquier cosa. Si te fijas bien no hay un símbolo USB (el tridente), sino una cámara fotográfica.
De hecho el sistema operativo del iPad es bastante restrictivo. Cuando conectas un dispositivo de almacenamiento, como es una cámara digital, un lector de tarjetas (que no consuma mucho) o un pendrive, el OS lo monta y busca una carpeta llamada DCIM en el directorio raíz. Si no la encuentra, nos muestra un mensaje que indica “Dispositivo no soportado” y lo desmonta.
Por el contrario, si encuentra esa carpeta y además esa carpeta contiene imágenes automáticamente lanza la aplicación Fotos del iPad en la cual aparece una nueva pestaña “Camara”. Esta pestaña dio lugar a innumerables rumores antes del lanzamiento del iPad, pues en el simulador que viene con el SDK, esa pestaña aparecía activada por defecto en las primeras betas e hizo pensar mucha gente que el iPad sí que llevaría una cámara incorporada. Bueno, volviendo a lo que nos interesa, en cuanto aparece esa pestaña, la pantalla se llena de miniaturas con las imágenes contenidas en la cámara/tarjeta.
Y lo mejor es que no importa el formato. Pueden ser JPEG, RAW o JPEG+RAW. Al iPad le da igual. El caso más peliagudo es el de los JPEG+RAW pues en la tarjeta tenemos almacenadas dos imágenes. Sin embargo, el iPad resuelve la situación con soltura: muestra una única imagen, la etiqueta como JPEG+RAW antes de que la importemos e importa ambas.
El proceso de importación es muy sencillo. O tocamos en importar todas, o bien tocamos las imágenes que queremos importar para marcarlas y luego tocamos la opción de importar seleccionadas.

En cualquiera de los dos casos el proceso de importación comienza inmediatamente. Un indicador de progreso empieza a girar sobre la miniatura de la imagen que se está importando y cuando está completamente importada aparece un checkmark verde sobre la imagen.
Lo mejor de todo es que el proceso se produce en segundo plano dentro de la aplicación Fotos. Podemos cambiar a otra pestaña y empezar a ver las imágenes que ya se han importado mientras el proceso continúa. Y eso nos da una velocidad tremenda cuando estamos “en el campo”. Aunque hablando de velocidad, lo que es increíble es la velocidad a la que el iPad es capaz de importar imágenes. Los RAW de una 5DMkII, sobre una tarjeta rápida, se leen en unos 3 segundos (a unos 7Mb/s). Eso quiere decir que tras conectar la cámara al iPad, en unos 4 o 5 segundos podemos estar viendo la primera imagen en la pantalla de 9.7″, ampliándola y comprobando detalles que en e LCD de 3″ de la cámara resulta complicado. Y mientras tanto, cada 3 segundos tenemos un nuevo RAW dentro del iPad.
Para ver las fotos en el exterior con un nivel de luz bastante elevado, el brillo de la pantalla tiene que estar al máximo. En esas condiciones, la visibilidad de las imágenes es perfecta. Como se pude apreciar en este detalle de la imagen anterior, el nivel de brillo de la piel en la pantalla del iPad es comparable al de mi propia piel.

Si, ya lo sé, hay muchos reflejos. Ese es es inconveniente evidente de estas pantallas, pero por suerte el iPad es tan ligero que no cuesta absolutamente nada girarlo o moverlo a otra posición donde no tengas el reflejo. Por cierto, que hablando de girar el iPad, el modo de resolver los giros (de modo que la imagen siempre se ve de forma correcta, con independencia de la orientación del aparato) es genial para enseñar fotos a grupos. Da igual donde los tengas: delante, detrás a tu lado. Solo tienes que hacer que la pantalla del iPad apunte hacia ellos y no preocuparte, porque la imagen la verán siempre perfectamente orientada.
El problema de los RAW
Vale, el iPad nos permite importar RAWs a toda velocidad. ¿Quiere esto decir que el iPad es capaz de procesar los RAW?. Bueno, realmente no. No he encontrado demasiados detalles técnicos sobre como funciona (realmente ninguno) y por el poco tiempo que tarda al importar y la poca potencia de cálculo del dispositivo, es prácticamente imposible que se esté procesando el RAW. Todo apunta más bien, a que el iPad (en concreto la aplicación de Fotos) está extrayendo el JPEG que lleva embebido todo RAW y es esa imagen la que nos muestra. De hecho, el nivel de zoom al que podemos llegar no es el de la imagen completa, lo cual apunta en esa dirección.
Por desgracia el soporte para RAW en el resto de aplicaciones es bastante inconsistente. De hecho las aplicaciones de Apple fallan todas. Si has disparado exclusivamente en RAW tanto el correo, como las suite iWorks (Pages, Keynote y Numbers) te dejan seleccionar los RAW con el selector multimedia, pero luego te muestran un interrogante y unas aspas en lugar de la imagen.

Por el contrario, TWittelator no tiene ningún problema en aceptar un RAW de tu librería y subirlo a Moby (no se si sube el RAW y Moby lo procesa o si primero extrae el JPEG y esa imagen la que se envía).

Sin embargo no todo está perdido. La primera opción es disparar en RAW+JPEG, elijiendo para el JPEG el tamaño pequeño. Eso, en el caso de la EOS 40D, genera un JPEG de 1920×1280px, más que suficientes para cualquier uso que puedas darle dentro del iPad.
Otra cosa que rápidamente hechas en falta es la posibilidad de editar las fotos en el iPad desde Fotos. Cargas el RAW, ves la foto y piensas en que un determinado recorte, un ajuste de niveles o un balance de blancos le vendría muy bien. Pero la aplicación de Apple no te deja hacer nada de eso. Solo puedes ver las fotos o hacer un pase de diapositivas.
Por suerte hay una aplicación para ello y se llama Filterstorm. No busques la versión para Windows o para Mac. Ni si quiera existe para el iPhone, es una aplicación pensada y desarrollada entorno al iPad. ¿Que permite hacer? Bueno, pues nada más y nada menos que un tratamiento por zonas aplicando curvas. O un clonado. O un recorte. No, no es el Photoshop, pero es lo más parecido que he encontrado en el iPad. Te aconsejo que veas este tutorial grabado por el autor del programa:
Filterstorm Tutorial 2 from Tai Shimizu on Vimeo.
Y lo mejor, es que desde dentro de Filterstorm puedes “abrir un RAW”, aunque en realidad supongo que lo que haces es abrir el JPEG embebido o el asociado cuando has cargado una imagen en formato RAW+JPEG. Sin embargo eso resuelve nuestro problema anterior. Puedes disparar directamente en RAW, sin JPEG asociado y cuando necesites una imagen en concreto la abres en Filterstorm y la guardas. Eso generará un JPEG que ya puedes utilizar en cualquier aplicación
Realmente puedes empezar a “bocetar” tu imagen a los pocos segundos de haber disparado. E inmediatamente añadirla a una presentación, a un documento de texto (por ejemplo un catálogo) y enviarlo como PDF a donde quieras. Las posibilidades que esto abre para el trabajo de campo son ilimitadas. El iPad con su funda (imprescindible) cabe en prácticamente cualquier mochila y le añade solo unos 600gr (el peso de un objetivo más).
De momento, las limitaciones de memoria del iPad (solo tiene 256Mb de RAM) y algunos problemas (bugs) en el modo en que tratan las imágenes, limita el tamaño de las mismas. La versión actual de Filterstorm (la 1.2) guarda imágenes de 1800px de lado. El desarrollador, bastante activo en Twitter, está trabajando ya en la versión 1.4 en la que pretende llegar a los 2048px. En la versión 1.3 que está pendiente de aprobación por Apple ha añadido el gradiente a las opciones de máscaras de filtros. Por cierto, ya que hablamos del desarrollador, hoy mismo ha comunicado en twitter que la versión 1.4 llevará la posibilidad de añadir datos IPTC a las imágenes antes de enviarlas por e-mail o FTP (también en desarrollo).
Si tienes un iPad y te gusta la fotografía Filterstorm serán los mejores 1.59€ que te has gastado. Por ahora :)
La organización y la vuelta a casa
El sábado tuve la ocasión de importar imágenes de varias cámaras muchas veces a lo largo de la tarde. Me intrigaba ver como se lo montaría la aplicación de Apple para organizar estas imágenes. En primer lugar veamos que ocurre en el iPad. Cuando importamos imágenes con el Cámera Connection Kit, en la pestaña Álbumes aparecen dos álbums automáticos Ultima importación y Todo lo importado

El nombre es completamente descriptivo y nos permite tener controladas rápidamente las imágenes que han pasado directamente al iPad a través del CCK.
El problema (o la ventaja) viene cuando miramos la pestaña Eventos, puesto que el iPad considera un nuevo evento cada nueva descarga y por lo tanto en lugar de unir las fotos de la misma fecha, las separa por cada una de las descargas realizadas:

En mis cursos resulta una ventaja, pues tengo separadas las fotos de cada alumno, pero en el uso particular, puede resultar engorroso tener fraccionado el día por algo tan artificial como la descarga.
Vale, pero ahora llego a casa. ¿Como descargo todas esas imágenes?. En mi caso utilizo Aperture y la cosa no puede ser más sencilla: conectas el iPad al ordenador y desde Aperture aparecen todas las imágenes en la ventana de importación organizadas por los eventos que se han creado dentro del iPad. Y aquí es donde el iPad y Aperture empiezan a hacer cosas por su cuenta sin dejarme intervenir. Lo primero que ocurre es que no tengo la opción de decidir a que proyecto añado las imágenes que voy a importar. Como se puede apreciar la opción de seleccionar proyecto está desactivada.
Aperture ha reconocido los eventos almacenados en el iPad y los transforma directamente en proyectos. De momento, la única solución que se me ocurre es crear una carpeta en Aperture e importar dentro de ella todos estos “proyectos”.
Al menos la importación es completa, y dentro de Aperture me aparecen todos los RAW originales inalterados. Es decir, podemos utilizar el iPad sencillamente como un disco duro de viaje pero con un montón de opciones para editar y compartir rápidamente las imágenes mientras estamos fuera de casa.
En el caso de Lightroom la cosa varía. Como este programa te almacena las imágenes organizadas por carpetas (no existe el concepto de Proyecto), el tratamiento es más directo: simplemente aparecen todas las fotos agrupadas por fechas y si así lo deseamos se importaran en las tradicionales carpetas año/fecha/día
Conclusión
Si te gusta la fotografía y sobre todo, si te dedicas profesionalmente a ella, el iPad es una herramienta prácticamente imprescindible. Sigue quedando el fleco suelto del soporte desigual que ofrecen los distintos programas al formato RAW, sobre todo iWork y Mail. Esperemos que Apple trabaje sobre ello y les de al menos el mismo tipo de soporte que en la actualizad dan Twittelator o Filterstorm.
Excelente artículo, por fin me he enterado con todo lujo de detalles el uso que le podría dar al iPad camera connection, a priori no entendía bién como se resolvería el tema del RAW.
Solo me ha quedado una duda, importaría los videos también? La D90 hace unos videos a 720p bastante decentes, el poder verlos al instante en el iPad estaría bastante bien la verdad.
Gracias. Y un saludo.
En lo referente al video no tengo ni idea. Ninguna de mis reflex permite grabar video por lo que no puedo probarlo. Si quieres que quedemos y lo probemos, es cuestión de hablarlo :)
Excelente artículo, Rafa. Me has resuelto muchas dudas respecto al iPad y cada vez veo más cerca que al final “tendré” que comprármelo.
Lo que todavía no tengo claro es si en un viaje largo, me ahorra el tener que llevarme un portátil para ir viendo las imágenes que voy descargando al disco-lectordetarjetas. Supongo que eso es una decisión más bien personal.
Imagino que poco a poco irán saliendo aplicaciones y parches para ir cubriendo ese hueco, o incluso algún genio del software conseguirá hacer que se pueda leer cualquier dispositivo USB.
Saludos!
Excelente artículo!
Me ha gustado mucho tu artículo, lo cierto es que ya me veo haciendo paisajes, especialmente nocturnos, y revisando en la pantalla del iPad todos los detalles, casi de inmediato.
Saludos
Excelente artículo. Voy a enlazarlo desde mi página sobre el iPad.
Si me compro un iPad será por culpa de este tipo de artículos. Que sea la anteúltima vez que haces algo así. :D
Pufff, estáis poniendo muy difícil el propósito de no comprar un iPad. Gracias.
No creo que lo compre pero me ha gustado tanto el artículo, y está tan currado que tenia que comentar. Genial!
En primer lugar me gustaría aclarar que no quiero ser el responsable de que os compréis un iPad ;-). Solo quería transmitir mis experiencias de escasas 48h de usuario, pero desde un punto de vista práctico, más allá del típico “wow, es mágico” :)
Muchas gracias a todos por los comentarios y por los enlaces desde otros blogs / páginas. Solo espero que no me tumbéis el servidor :)
Muy buen articulo, en la diana!
Yo agregaria la aplicacion de DropBox que te permite subir a un repositorio algunas fotos y mantener un respaldo, sobre todo si el viaje es largo
Saludos, Luis
Muy buena aportación Luis, lo que pasas es que no lo he utilizado nunca para eso. Mi DropBox es de los gratuitos, con solo 2Gb y ahí va fundamentalmente documentación que necesito (más bien que me gusta), tener disponible siempre.
¡¡¡ Magnífico, Sr. Barberá !!
Estupendo artículo, aunque como ha dicho alguien antes, me ha trastocando Vd. los planes de esperar al Ipad MKII.
Le sugiero, (egoístamente, claro), que siga Vd. ampliando este artículo y que nos siga informando de sus descubrimientos y avances. (¿algo de “Vidio” quizás…?)
Un abrazo
Dr. Maturin
Pasaba por aquí. No he leído entero el artículo porque ahora no puedo pero comentar que es una maravilla. Objetivo y profesional.
Saludos
Buenos días Dr. Maturin, que placer verle por estas tierras. En medida alguna pretendo que ni usted, ni ningún otro cambie sus planes de esperar al iPad MkII. Es más, debo reconocer que en este caso he cometido un pecado capital: ser un earlyadopter y arriesgarme a pagar por un producto que no estaba cocinado completamente, como de hecho pasa: los flecos en el tratamiento de los RAW o las incomodidades en la sincronización de ficheros entre aplicaciones son parte del castigo por atreverme con una versión 1.0 de un producto de Apple.
A buen seguro, el iPad que presentará Apple en junio de 2011 (predicción hecha mirando los posos de té, sin ninguna información adicional) será un dispositivo mucho más capaz y potente que el actual.
Sin embargo en este caso… desde que vi el potencial del producto decidí que me arriesgaba… y de momento estoy contento con la decisión.
No se preocupe, que seguiré añadiendo entradas hablando del juguete, a riesgo de aburrir al personal. De momento ya estoy probando una versión beta de la versión 1.4 de Filterstorm y amplia aún más sus posibilidades. (Por “culpa” de mi artículo, Filterstorm pasó a ser número 1 en ventas en España, de ahí la deferencia del autor a considerarme uno de sus betatesters).
Lo del “vidrio” dependerá de que me encuentre con alguna cámara que disponga de ese recurso, pero en cuanto lo haga, probaré que variantes soporta y lo que se puede llegar a hacer con él.
Un abrazo,
Guardiamarina Barberá
Enhorabuena Rafa !!
Me encanta leer este tipo de artículos desde un punto de vista objetivo donde las (lógicas) dosis de subjetividad van tan bien argumentadas.
Sabes que no me compraría uno por muchos motivos (el primero es que soy linuxero de corazón y convicción) pero hoy he podido volver a catar uno y entiendo que os esté dando muchas satisfacciones.
Como bien dices, poco a poco irán añadiendo mejoras y entiendo que tendrán en cuenta las necesidades más básicas o lógicas del fotógrafo ya que ahí reside uno de sus grandes nichos de mercado ¿os harán una “mini” versión de Aperture? ;D
Abrazos !
Gracias Dabo por la felicitación, y sobre todo porque te guste este tipo de artículos. La verdad es que no se escribir “reviews” clásicas donde se pretende analizar punto por punto un producto y al final solo se hace una descripción de tallada de las especificaciones, pero sin un fin concreto.
Cuando compro un gaddget es porque tengo pensado un uso concreto para él (o varios) y con este tipo de artículos lo que pretendo es contar como se adapta a un determinado patrón de uso (el mío).
Evidentemente, si he comprado este producto y no otro, es porque tengo ciertas preferencias y de ahí el que pese a tratar de ser objetivo, se vean mis preferencias. Pero intento evitar que mi agrado por una u otra marca me impida destacar sus defectos o carencias.
El producto que comentas, el miniaperture o minilightroom que permita hacer el triaje y una primera clasificación sobre el iPad es el sueño dorado de la mayoría de fotógrafos que hemos visto o tenemos el iPad. Yo también deseo que alguien lo desarrolle, pero de momento también soy algo pesimista al respecto.
Piensa en la demografía a quien va dirigido el iPad: usuario ocasional. No fotógrafo profesional. Añadir todas esas opciones complicaría el interface del programa Fotos para todo el mundo, cuando solo un 1% o menos realmente lo necesita o le sacaría partido. Por eso soy pesimista, ese es justo el tipo de producto al que Apple no le dedica ni un minuto de su tiempo.
Ojalá me equivoque, ojalá. Porque yo sería uno de los primeros en comprarlo e instalarlo :)
Un buen articulo, aunque mi pregunta es: ¿Que aporta este dispositivo más allá de su peso en relación a un buen netbook? ¿No crees que un netbook como asi a bote pronto se me viene a la cabeza el asus Eee PC 1201N (que ya tiene tiempo) que posee doble nucleo y soporta la plataforma ion de nvidia, con 12″ 16:9 HD LED no seria más “solvente” y funcional? Este netbook en concreto es cierto que no posee una duración de la bateria muy extensa comparado con el ipad (alrededor de 7 horas) y su peso es el doble que gadget de apple, pero desde luego lo compensa con un rendimiento y una versatilidad superior al producto de apple que se ve claramente como un dispositivo ciertamente cerrado (accesorios de 30€ para poder importar únicamente fotos,pufff) Este netbook ya tiene potencia suficiente para poder trabajar bien con photoshop y lightroom y su disco duro es de 250Gb. Y todo por menos precio que el ipad más barato. Que conste que no quiero vender el trasto a nadie ni soy propietario de él ni tampoco soy antiapple ni nada por el estilo, pero es que creo que es una mejor solución de cara a alguien que quiera algo muy portatil pero con potencia, economico (se puede conseguir por menos de 400€) y funcional. Un saludo, nos leemos por el gum valencia!
Buen toque Manuel, buen toque. A ver, te cuento mi punto de vista. Primero, el que pese la mitad y sea más pequeño en todas sus dimensiones ya es para mi suficiente ventaja. Si “acepto” llevar más peso y que necesito una mochila mayor, entonces ya estoy a un paso de llevar directamente el 15″. Por no hablar de la diferencia de manejo que hay entre una cosa de tamaño inferior a un folio y poco más 1cm de grosor y un portátil con su teclado por un lado, la visagra y la pantalla… ¿has intentado llevar en volandas uno y darle la vuelta para que vean la pantalla desde todos los ángulos?
Pero no es ese el argumento que me ha hecho decidirme por el iPad. Fíjate en tu mensaje. Empiezas hablando del netbook (que es un portátil limitado) y rápidamente empiezas a “crecerte” y ya estamos hablando de instalar un Photoshop y un Lightroom porque como tiene 250Gb de disco y un procesador doble núcleo, etc. etc. Es decir, lo que es un dispositivo para uso ocasional (la definición de netbook al fin y al cabo), ya empieza a tener aspiraciones de ordenador principal.
Y ahí está el problema: no puede. Empezará a parecerte muy lento e incómodo, porque como te deja instalar cualquier cosa, asumes que puedes hacerlo.
Esa es la “ventaja” del iPad. No puedes. Solo puedes instalar software diseñado específicamente para él. Lo cual paradójicamente da lugar a aplicaciones mucho más eficientes y focalizadas a las que estamos pensando.
Por ejemplo, el Filterstorm. No es photoshop, ni mucho menos. Ni lo pretende. Pero para los retoques rápidos a los que puedes aspirar mientras estás fuera y no has llegado a tú ordenador principal es curiosamente más potente. Porque está más limitado y tiene menos opciones, pero las que tiene están implementadas correctamente.
Y yo tampoco vengo aquí a defender a Apple y sus productos (aunque lo parezca). Hay algunas cosas de Apple que no me gustan nada (por ejemplo, como exprime a sus usuarios, una muestra de lo cual es el CCK), solo pretendía contar porque me parece un complemento ideal. Si a tí (o a quien sea) no se lo parece después de haberlo visto y probado, pues nada magnífico.
Me preguntaba si habías intentado crear un directorio DCIM en una tarjeta virgen, sin pasar por una cámara de fotos, para meter ahí películas, documentos, etc… y si el iPad entonces era capaz de leerlos….
Gracias anticipadas…
Hola Rafa. Nos conocimos hace ya algún año en uno de tus cursos por Madrid.
Leyéndote y creo haberte entendido bien comentas que por la velocidad de transmisión de los datos, obviamente no pasa el RAW sino que pasa un JPG bien el intrínseco al RAW o bien porque has disparado en RAW + JPG.
Sin embargo, después dices que cuando conectas el iPad al Mac, enseguida salta el Aperture y ahí organizas los RAWS donde tú quieres.
Una de dos: o sí pasa los raws de la cámara la iPad o lo que pasa al Aperture es el JPG y no el RAW.
Gracias por tu blog compi.
Un abrazo y espero tu respuesta.
Voy a responder a las últimas preguntas…
He probado a crear un directorio DCIM en un pendrive y nada, no funciona. De todos modos phroc, aunque funcionase solo serviría para FOTOS, porque el operativo abre directamente la aplicación de fotos, así que olvidate de cargar documentos.
Mario, lo que se carga a toda leche es tanto en RAW como el JPEG si lo tiene asociado. Dentro del iPad solo se usa el JPEG (ya sea el externo asociado cuando tiras en RAW+JPEG o el embebido en el RAW). Pero cuando conectas el iPad al PC o el Mac, lo que se descarga es la imagen completa: el RAW o el RAW+JPEG, en ese sentido el iPad es un elemento de transporte completamente transparente.
También existe la posibilidad de un Tablet, por ejemplo el Acer Aspire Timeline 1820PT pantalla abatible multitáctil de 11.6 pulgadas, batería de 6 celdas con hasta 8 horas de autonomía, almacenamiento de 350GB y posibilidad de inclusión de módulo 3G interno. Procesador Intel Core 2 Duo SU7300, y chip gráfico Intel GS45 Express. Por lo que cuesta un Ipad o menos. Eliges SO y reproduce lo que le eches. Por ejemplo, este articulo lo he leído desde el Iphone… y no he podido ver el vídeo.
Y que conste, que si otra operadora saca el cacharrito, me lo acabare comprando, una cosa no quita la otra….
Gracias Rafa. Entiendo entonces que también te sirve de disco duro portátil para descargar los RAWS de la tarjeta al iPad. Por cierto, con compac flash podemos hacer esta operación o sólo trabaja con SD?
Buena review compañero.
Saludos.
Claro, eso de usarlo como “disco duro portátil” lo llevo haciendo desde hace dos fines de semana y me funciona de fábula. Eso sí, depende (y mucho) de la capacidad del iPad que compres y del volumen de imágenes que muevas… piensa que no puedes añadirle almacenamiento externo.
El camera connection kit (CCK) lleva dos adaptadores: uno que es el lector de SD y que aún no he usado y otro que lleva un conector USB. Con ese es con el que he trabajado y le he conectado tanto lectores de tarjetas mutiformato, como directamente la cámara. Ese ultimo modo es el que más me gusta porque solo tengo que llevar un cable USB y ya está.
Perfecto Rafa.
Yo también doy cursos por ahí y la verdad es que me podría ser útil porque en lugar de llevar mi portátil de 15″ que pesa una “jartá” puedo llevar en el iPad mi presentación de Keynote y enchufarlo al proyector tranquilamente y luego pasar las diapos con el iPhone así que me va estupendo.
Raro será si no acabo el mes de junio con el cacharrillo entre las manos…
Supongo que un pdf o un power point y cosas por el estilo pueden ser descargadas en el iPad desde el correo, dropbox, mobil me o similar o al menos vistas con cierta soltura si van adjuntas en un correo. El hecho de mover una presentación de 30mb cuando estás ante mucha gente es una papeleta que ha de resolver con soltura…
Hola:
Muy interesante todo lo que comentas. Lo he enlazado en varios foros de fotografía y de temática Apple. ¿Me puedes confirmar el tema de conectar lectores multiformato al adaptador USB? ¿Alguna marca en concreto? Es el detalle que necesito para arrastrarme a mi sucursal bancaria y aligerar mi cuenta… ;)
Saludos.
Manfrotto creo que te arrastrarás igual que yo…
Ayer lo estuve manoseando en El Corte Inglés y no me lo traje pues de milagro…